En el marco de las actividades del área “Carozo y Pepita”, los alumnos de 5º 1ra llevaron adelante una jornada de cosecha de membrillos bajo la guía de la profesora Ivana Galleguillo. La experiencia, que combinó aprendizaje práctico y compromiso comunitario, tuvo como objetivo principal recolectar la fruta destinada a la elaboración de dulce y otros productos derivados.

La propuesta se convirtió en una oportunidad para que los estudiantes se acercaran al trabajo de la tierra, comprendieran el valor de los recursos locales y fortalecieran el sentido de pertenencia a la institución. La profesora Galleguillo destacó que “cada membrillo cosechado es también un paso hacia la construcción de saberes compartidos, donde la práctica se une con la teoría y el esfuerzo colectivo se transforma en resultados tangibles”.

La labor del área Carozo y Pepita se consolida así como un espacio de formación integral, donde se promueve la responsabilidad, el trabajo en equipo y la creatividad. El destino de la cosecha —la producción de dulce de membrillo y otros derivados— no solo permitirá a los alumnos experimentar el proceso completo de transformación de la materia prima, sino también valorar la importancia de la producción artesanal y su impacto en la economía familiar y comunitaria.

Este proyecto reafirma el compromiso de la institución con la educación práctica, la cultura del trabajo y la promoción de iniciativas que vinculan a los jóvenes con su entorno. La cosecha de membrillos, más que una actividad puntual, se convierte en un símbolo de aprendizaje, esfuerzo y sabor compartido.


