En una jornada marcada por el intercambio cultural y el espíritu de colaboración, Marina y Osvaldo, propietarios del emprendimiento Viñedo Fraterno, elaboradores de vino casero proveniente de la Villa de Merlo, provincia de San Luis, realizaron una visita especial a nuestra escuela con el propósito de establecer convenios cooperativos.



La actividad tuvo como eje central la construcción de lazos entre la comunidad educativa y los emprendedores, quienes compartieron su experiencia en la producción artesanal de vinos, resaltando la importancia de rescatar tradiciones familiares y potenciar la economía regional. Durante la visita, los productores conocieron a través charlas informativas por parte de estudiantes y docentes sobre el proceso de elaboración del vino Saavedra Wine destacando valores como el trabajo en equipo, la innovación y el respeto por la identidad cultural de cada región.


Los productores merlinos contaron sobre una iniciativa que combina tradición, innovación y pasión, la creación de un club del vino casero, un espacio para perfeccionar técnicas de vinificación artesanal.



La visita tuvo como propósito conocer las bondades de Saavedra Wine, el vino premiado que ya ha dado prestigio a la institución en certámenes regionales. Este proyecto no solo busca fortalecer el aprendizaje práctico de los alumnos, sino también abrir la puerta a un futuro prometedor, la posibilidad de comercializar el producto en todo el país.

El club del vino casero se plantea como un laboratorio de ideas y sabores, donde se experimenta con variedades locales y se fomenta el espíritu emprendedor. La visión es clara: transformar una experiencia educativa en una oportunidad de desarrollo económico y cultural, llevando el sello de la escuela a cada mesa argentina.


Con el respaldo de los premios obtenidos y la calidad reconocida de Saavedra Wine, el proyecto se perfila como un ejemplo de cómo la educación técnica puede generar impacto real en la comunidad y proyectarse hacia horizontes nacionales.

El encuentro culminó con la celebración de acuerdos que buscan fomentar proyectos conjuntos, desde capacitaciones en técnicas de producción hasta la organización de ferias escolares donde se difundan productos locales. De esta manera, la escuela se convierte en un espacio de articulación comunitaria, abriendo sus puertas a iniciativas que fortalecen la educación práctica y el desarrollo territorial.
La visita de los emprendedores de Villa de Merlo no solo dejó un aprendizaje técnico, sino también un mensaje de integración: la posibilidad de que instituciones educativas y pequeños productores trabajen de manera cooperativa para construir un futuro más inclusivo y sustentable.


