Cada 18 de mayo se celebra en Argentina el Día de la Escarapela Nacional, símbolo patrio creado en 1812 por iniciativa de Manuel Belgrano y oficializado por el Primer Triunvirato. Desde 1935, el Consejo Nacional de Educación estableció esta fecha como conmemoración obligatoria en las escuelas, convirtiéndose en una tradición que refuerza la identidad y el orgullo nacional.
Manuel Belgrano solicitó en febrero de 1812 la creación de un distintivo para diferenciar a las tropas patriotas de las realistas.
El Primer Triunvirato (Sarratea, Paso y Chiclana) aprobó el uso de la escarapela celeste y blanca el 18 de febrero de 1812.
Los colores se vinculan con distintas interpretaciones: el cielo, la Inmaculada Concepción, la Virgen de Luján o los tonos borbónicos de la casa de Fernando VII.
En 1935, docentes como Carmen Cabrera, Benito Favre y Antonio Ardissono impulsaron la propuesta de conmemorar la escarapela en las escuelas.
Finalmente, en 1941, el Consejo Nacional de Educación fijó el 18 de mayo como fecha oficial.
La escarapela es considerada el primer símbolo patrio argentino, anterior incluso a la bandera.

